GRUPO SINAÍ

En la oración personal se habla con Dios como en la conversación que se tiene con un amigo, sabiéndolo presente, siempre atento a lo que decimos, oyéndonos y contestando. Es en esta conversación íntima, como la que ahora intentamos mantener con Dios, donde abrimos nuestra alma al Señor, para adorar, dar gracias, pedirle ayuda, para profundizar –como los apóstoles– en las enseñanzas divinas.

“Me has escrito: ‘orar es hablar con Dios. Pero, ¿de qué?’ -¿De qué? De él, de ti: alegrías, tristezas, éxitos y fracasos, ambiciones nobles, preocupaciones diarias…, ¡flaquezas!: y hacimientos de gracias y peticiones: y Amor y desagravio”.

“En dos palabras: conocerle y conocerte: ‘¡tratarse’” .

Te invitamos a pertenecer al Grupo Sinaí, todos los Lunes a partir de las 9 :00 Am.